lunes, marzo 21, 2011

Día Mundial Síndrome de Down

Hoy es el día mundial del Síndrome de Down. La fecha no es casual, y es que hoy es el 21-3, que nos recuerda la triplicación del cromosoma 21, llamado comunmente Síndrome de Down.

sábado, marzo 19, 2011

Se descubrió placa en homenaje al Ing. Espinosa


“Cuando le rendimos un homenaje de estas características a alguien es porque dejó una impronta dentro de la institución”, afirmó el Ing. Jorge Omar Del Gener, Decano de la UTN Avellaneda, en el marco de un acto realizado el miércoles 15 de diciembre en el Departamento de Ingeniería Electrónica, en memoria del Ing. Carlos Espinosa. “Era un referente dentro del Departamento, y lo seguirá siendo. Descubrir una placa en su memoria es la manera que tenemos de brindarle nuestro reconocimiento por lo que él hizo dentro de la Facultad”, explicó el Decano momentos antes de descubrir la placa que homenajea a quien fuera Ingeniero de la Regional, docente y Director del Departamento. También participaron del acto el Ing. Victor Barbuto, Director del Departamento de Electrónica, el Ing. Adrián Catoraz, Secretario, y el Ing. Daniel Graff, Jefe de Trabajos Prácticos de las materias en las que Carlos Espinosa era titular de Cátedra, hoy docente titular de las mismas. El acto se llevó a cabo en el Campus Villa Domínico, en Av. Ramón Franco 5050, ante la presencia de familiares del Ing. Espinosa, alumnos y graduados.

viernes, marzo 18, 2011

Starbucks o el imperio contraataca por GuiaOleo | 17.03.11

Tomado del blog de guia oleo
http://blog.guiaoleo.com.ar/starbucks-o-el-imperio-contraataca/


Buenos Aires se está llenando de cafés Starbucks. Sí, nosotros que nos jactábamos de nuestros cafecitos porteños, de nuestra charla de bar, del psicoanálisis de sobremesa con servilletita que no limpia (¿Por qué en los bares nunca hay buenas servilletas, absorbentes?) estamos perdiendo la batalla frente al gigante cafetero globalizado/globalizador por excelencia: Starbucks. Con un estilo y espíritu estandarizado, con servicio eficiente y una imagen privilegiada que posicionó al vaso gigante de cartón como un objeto con onda, esta cadena de cafés está ganando terreno en las esquinas de la Ciudad. Si bien ofrecen un servicio que parece atraer a una gran cantidad personas -especialmente a los jóvenes- también ponen en jaque a una gran cantidad de pequeños negocios que han moldeado la fisonomía de nuestra ciudad, su personalidad y su historia. Sin caer en la ortodoxia, defenderlos es tarea tanto de propietarios como de consumidores: la identidad de una ciudad no depende tanto de la capacidad de permanencia de sus íconos, sino de la habilidad de éstos para adaptarse a las nuevas necesidades y costumbres sin caer en la despersonalización.

Si la antigua cultura de cafés no atrae a los jóvenes consumidores y los románticos estudiantes de Letras que habitan la Giralda no son suficientes para darle ganancia a los bares, pues el futuro del cafecito porteño será negro. Más negro que un café. Muchas veces los tradicionales bares no generan entusiasmo, algunas razones son más que obvias: varios de ellos tienen mal servicio, fea ambientación que no invita a quedarse y cartas que han dejado de lado la nueva ola de sabores que se vió en los últimos años. No se trata de que haya pancakes con blueberries en el Tortoni, pero una brioche de vez en cuando no estaría mal… Además, el deterioro del gusto y calidad del café en los bares se posiciona en el centro del conflicto. Este último problema parece haber sido solucionado en muchos establecimiento -mayormente en restaurantes- por productos como Nespresso que ofrecen buen café aún siendo preparado por legos baristas.

Resolver el conflicto de la decadencia del café porteño requiere de capacidad de conciliación entre la vieja escuela, del tipo ¨De chiquilín te miraba de afuera…¨ con el auge del maracuyá. ¿Habrá probado Roberto Goyeneche un fruto rojo alguna vez en su vida? ¿Habrá tomado Borges alguna vez un frapuchino?
Por suerte, aparecieron en algunos barrios ciertos especímenes de bar referentes de la nueva cultura del café que se está instalando. A diferencia de la gran cadena de cafés, estos lugares celebran algo que Starbucks no puede, justamente, por ser una cadena: ser únicos.

Con marcadas personalidades tanto en la carta, decoración y atención, ofrecen singularidad en un mundo de cafés que saben igual en cualquier parte del mundo. ¿Por qué alguien querría tomar exactamente lo mismo en Buenos Aires, en Boston, en París, en Moscú? ¿Acaso la gracia de viajar no era probar cosas distintas? No da lo mismo estar en una ciudad u otra, ni siquiera estar en un barrio u otro. Esto es lo que nos ofrecen estos nuevos cafés, que con la suficiente inteligencia para ver los defectos de la vieja tradición y las virtudes de las cadenas, supieron generar una mezcla interesante y compatible con jóvenes consumidores que buscan tanto estilo propio como practicidad sin que parezca que jugamos a ser neoyorquinos… Al ofrecer take-away, buenas presentaciones de sus productos y seguir las corrientes culinarias de la época, integran conceptos básicos que invitan a la experiencia. Con la calidez, intimidad y singularidad, se alejan de funcionar como agentes globalizantes.

No en vano la tradición de cafés parece haber mutado hacia un estilo joven y propio, adaptado al ritmo de la ciudad. Si algo tiene que desaparecer de Buenos Aires, son las infames servilletitas que no limpian y no el lindo barcito que las aloja.

¿Ustedes, lectores, siguen tomando café? ¿Dónde?

miércoles, marzo 16, 2011

Juan Represión

Juan Represión
Sui Generis
Juan Represión viste
un saco azul, triste,
vive como pidiendo perdón
y se esconde a la luz del sol.
Juan Represión sabe,
no hay nadie que lo ame,
las balas que la gente tiene
lo asesinaron de pie.
Esta es la historia de un hombre
que supo muy pocas letras
y soñó con la justicia
de los héroes de historietas.
Y se disfrazó de bueno
con un disfraz de villano
y los malos de la historia
son los héroes cotidianos.
Pobre Juan, el odio te hace muy mal
y esperas a tu muerte
justo una madrugada
en manos de la misma sociedad.
Juan Represión sueña
poder ser invisible,
no puede soportar la verdad
y el terror lo va a matar.
Juan Represión grita,
Juan Represión llora,
está tan loco, el pobre,
que hoy en la cárcel se encerró.
Esta es la historia de un hombre
que quiso ser sobrehumano
y la realidad, entonces,
se le escapó de las manos.
Y ahora juega a los ladrones,
junto con Batman y Robin,
en un asilo de ancianos
con payasos y gusanos.
Pobre Juan,
qué lastima me da,
todos los reprimidos
seremos tus amigos
cuando tires al suelo
tu disfraz.
"Antología", 1991 - Tema censurado de "Pequeñas anéctdotas sobre las instituciones", 1974

jueves, marzo 10, 2011

Semejanzas entre la mujer y la PC





  • Tardan mucho en arrancar. 
  • Casi siempre hacen lo que les da la gana y no lo que les pides. 
  • Las dos te acaban sorbiendo el sexo y volviéndote loco. 
  • Al poco de tener una ya quieres una mejor. 
  • Siempre habrá alguien que tenga una mejor que la tuya. 
  • No podemos cambiarla tanto como quisiéramos. 
  • Tanto unas como otras tienen su propio lenguaje. 
  • Cuando se conectan dos o mas, intercambian todo tipo de información. 
  • Siempre necesitan muchísimo sitio para sus cosas. 
  • Planifican hasta el ultimo detalle. 
  • Cuanto mas importante sea el despacho, las habrá de mejor calidad. 
  • Una barata nos puede salir del paso pero preferiremos ahorrar durante mas tiempo para conseguir la cara, pero entonces ya se habrá quedado vieja. 
  • Las nuevas generaciones son cada vez mejores. 
  • Las dos tienen métodos para no calentarse. 
  • Cada vez tienen formas mas redondeadas. 
  • A ambas les encantan las tarjetas. 
  • Si estas mucho tiempo frente a una acabas con dolor de cabeza. 
  • Los dos te hacen perder la noción del tiempo. 
  • Pasas mucho mas tiempo poniéndola a punto que disfrutándola.

Últimas noticias - Télam